Hola a todos los visitantes de mi blog, sé que no he posteado mucho por aquí frecuentemente pero no tenía el suficiente tiempo para poder redactar, pero en fin.
Esta vez trataré, de opinar sobre el hedonismo, la postura que muchos les encanta tener para conseguir placer, y sobre algunas cosas que tengo que decir sobre esto.
El hedonismo es la doctrina que proclama, como fin supremo de la vida, la prosecución o búsqueda de placer.
Para el hedonista, el placer es lo único que importa, haciendo ver las cosas como un medio para conseguir lo que subjetivamente está anhelando, deseando. Es la satisfacción de sus deseos, desde lo que aclama el ego, el placer. Por tanto, su búsqueda no distingue lo que está usando, puesto a que no le interesa. La herramienta, el medio, es lo que consigue su fin. Puesto a que busca constantemente, no duda a usar cualquier cosa. Para ellos, el fin justifica a los medios.
Como todos ustedes saben, estamos en un mundo donde esta ley está mandando, prácticamente nosotros somos una sociedad donde estamos buscando metas para complacer nuestros deseos. Vivimos en la época del “becerro de oro”, “tanto tienes tanto vales, nada tienes nada vales” Vivimos en una sociedad donde patrocina la envidia, la codicia, la soberbia y el poder de quienes tienen más, y bajo los llantos y exasperaciones de los que son prácticamente nada. Por lo que vivimos un ciento por ciento condicionados, se nos enseña a vivir con el más. Dando un sentido netamente hacia el “Culto al Placer”, y nos ha desligado de los verdaderos valores, de los sentimientos, de la amistad. Todos estos valores se predican, pero como uso del mercado, del sistema, para aparentar “bienhechurías”. Pero no, no estamos en una utopía, estamos en la sociedad de quien tiene más. En efecto, somos esclavos.
El hedonismo históricamente cobra un sentido filosófico en la antigüedad. Principalmente, esas corrientes placer-centristas estaban en choques ideológicos y dialecticos con los filósofos como Platón y Aristóteles. Como Aristipo y Epicuro, quienes asumían el orden social con la búsqueda del placer, y siendo este el único camino para la felicidad. Se planteaba así, de manera filosófica la única verdad a seguir, a la obtención de placer y la evasión del dolor. Placeres como el sexual suelen ser como uno de los más buscado por este tipo de personas, que, no importan la mujer que sea, con tal de resolver sus placeres mentales, convierten a sus mujeres en simples objetos de placer y esclavizarlas para un solo propósito. En efecto, ven el placer que puede hacer estando a su lado, pero no ven a la persona, a lo que es. Siendo de este tipo, subjetivistas.
Sin Embargo, no solo existe el sexual, sino también lo que elegimos para disfrutar, para gozar, para satisfacer el ego. Como la diversión, la búsqueda del éxito (mal llamado felicidad), el amor hacia el dinero, hacia las cosas materiales, para enriquecerse a sí mismo y verle el sentido a su existencia. Consiguiendo así, el estado de bienestar.
Reflexiones
Más allá de ver la vida como una obtención misma de placer, estos sujetos solo intentan llenar un vacío como la soledad e infelicidad, solo quieren estar contentos con sus deseos, realizándolos como una forma de que su ego vea la vida. Con ese punto de vista y forma de ver la vida, el hedonista, ve como a las personas como medios, no como un fin en sí mismos. Creando confusión en sus vidas, ven la amistad no como una verdadera amistad, sino para conseguir lo que quiere, ya sea satisfacción sexual, en la adulación, en el falso apoyo, o para usarlos para sus problemas personales. Es tan claro señalar, que un hedonista se apoya en ideas materialistas para entender la razón de ser en la búsqueda del placer. Arriba hemos hablado bastante sobre el placer, pero deberemos hablar ahora sobre su contraparte, su antítesis, el dolor; en sí, un hedonista busca placer, el dolor es lo que tratará de suprimir. El dolor supondría un asunto demasiado importante en las vidas de esas personas, y que deberán ocuparse en que no gane terreno en su paso por el placer, se vuelven totalmente zombies de sí mismo, y viven atormentado bajo las situaciones de dolor. El placer debe entenderse como un juego psicológico, algo que viene en la mente, ya que no importa en lo que hagamos para sentirnos bien, sino en hacerlo bien. Este mundo es lo que es por nuestros caprichos egoístas.
Conclusión
La felicidad no es el placer.
“La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace”
Sartre
Se despide de ustedes.
ExpacioKonsiente
Hasta pronto.

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